| Autor | Teoría | Pilares | Desarrollo humano | |
Bronfrenbrenner (1917-2005) | Teoría Ecológica de sistemas: El entorno es condicionante del individuo. | La persona se ve influenciada por una serie de estructuras concéntricas:
| El individuo cambia su conducta en función de las circunstancias del contexto. Son las distintas influencias del entorno las que hacen que el sujeto se desarrolle de una determinada manera. | |
Erikson (1902-1994) | Teoría Psicosocial: Existen 8 estadios del ciclo vital por los que el individuo pasa en función de su evolución | La persona va evolucionando en búsqueda de su propia identidad, teniendo en cuenta los condicionantes internos (la edad, principalmente) y externos (la influencia cultural) | El individuo se va desarrollando según pasa por las 8 etapas descritas, superando los conflictos correspondientes. | |
Pávlov (1849-1936) | Teoría del Condicionamiento clásico: Modelo estímulos-respuestas observables cualitativamente | Los comportamientos humanos, al poder ser observados, también son predecibles. Se trata de la formación de una asociación entre un estímulo neutro y un reflejo. | Condicionado por la influencia del ambiente. Si sobrevivimos es porque aprendemos. | |
Skinner (1904-1990) | Teoría del Condicionamiento operante: La consecuencia (conducta) puede controlarse a través del refuerzo positivo y negativo | Ante un estimulo, se produce una respuesta voluntaria, la cual, puede ser reforzada de manera positiva o negativa provocando que la conducta operante se fortalezca o debilite | Condicionado por la influencia del ambiente. El desarrollo puede controlarse si se controlan las consecuencias agradables y desagradables ante un estímulo | |
Bandura (1925-) | Teoría de la observación o Modelado: Se aprende a base de la imitación de la conducta-modelo | El ambiente causa el comportamiento, pero el ambiente causa el comportamiento también. | Los comportamientos sociales se aprenden por medio de la imitación de modelos. Las características internas del individuo también son importantes. | |
Piaget (1896-1980) | Teoría cognitiva: Independientemente del nivel de aprendizaje, el niño se desarrolla a lo largo de una serie de etapas: sensoriomotor, preoperatorio, operaciones concretas, y operaciones formales. | Articulación por etapas. Desarrollo casi espontáneo de una inteligencia práctica que se sustenta en la acción | Según los grandes cambios evolutivos, el individuo se desarrolla por los estadios por los que ha de pasar. | |
Vygotsky (1896-1934) | Teoría sociocultural: Gracias a las herramientas psicológicas del entorno, es como el niño se desarrolla. El lenguaje es la herramienta del entorno principal porque se aprende y se utiliza en conversaciones, y también para pensar. | Para que el desarrollo sea posible, es precisa la interacción social. Por eso, el desarrollo humano es el resultado de la unión entre persona y cultura. | El desarrollo de la personalidad está condicionado por el contexto sociocultural. |
Todo niño merece un buen inicio. Excelente frase para invitar a una reflexión sobre ese largo camino en el que la educación recibida se convierte en un factor fundamental en la vida de cada individuo, desde los primeros años, pasando por los duros años de la adolescencia, hasta llegar a la edad adulta.
Tras un repaso de las principales corrientes en torno a la Psicología del Desarrollo, se nos plantea la pregunta de si es conveniente acelerar el aprendizaje o por el contrario es más efectivo dejar que el alumno evolucione a su ritmo, dejando cierta libertad en función de sus capacidades y circunstancias.
Comenzaremos esta reflexión sin dejar de lado la evidencia de que la educación, especialmente llegada la etapa secundaria, está alcanzando unos niveles de fracaso cada vez más altos. ¿Cuál es el problema? ¿Quién está fallando, el profesor o el alumno? Es un debate que no deja de estar de actualidad. Ambas posturas, tanto aquellas que invitan a que desde edades muy tempranas se deben establecer unos niveles educativos estrictos, como aquellas que dan más margen al aprendizaje, pueden tener su potencial de aplicación siempre que se establezcan de un modo más abierto y personalizado. Es evidente que cada niño tiene unas capacidades intelectuales, pero algo más importante aún, ciertas circunstancias personales que influyen inevitablemente en el proceso educativo. Podemos encontrarnos con el caso de un niño con una vida familiar y social rica, pero con una capacidad intelectual escasa para el nivel exigido, por lo que no será capaz de realizar las tareas a ese nivel. O puede darse el caso contrario, un niño con una inteligencia arrolladora, pero unos problemas familiares y/o sociales (violencia, marginación, inseguridad, baja autoestima, etc.) que no le permiten atender adecuadamente al profesor y menos aún poner toda su capacidad intelectual en las tareas requeridas. ¿Deben ser, en cualquiera de los dos casos, “castigados” por ello?
Llegados a este punto, debemos reflexionar sobre si el camino educativo que se está tomando es realmente efectivo. Tal y como exponen teorías como el Modelo Ecológico de Bronfenbrenner o la teoría Psicosocial de Erikson, las características internas de cada ser humano se ven influidas por su entorno. Y otras más recientes, como la Teoría del Aprendizaje de Bandura, defienden que existe un feedback entre el entorno y el individuo, teniendo éste último un papel activo también sobre su ambiente. Es adecuado, por tanto, dar un giro a la educación contemplando ciertos aspectos ahora olvidados, o bajo nuestro punto de vista escasamente explotados. Es cierto que la mayoría de centros educativos cuentan con psicólogos o educadores sociales (uno por centro normalmente), pero, ¿es esto suficiente? La mayoría de alumnos no conocen conceptos como la autoestima, la seguridad familiar o la aceptación social, factores que se cuajan en los primeros años de escolaridad. ¿Cómo van a pedir ayuda si ni siquiera saben que tienen un problema? ¿cómo van a centrarse en sus estudios si no sienten si quiera apego por su vida o si creen que la única forma de integrarse en el grupo es siendo rebeldes?
Estas preguntas tienen una fácil respuesta. Es necesario actualizar y reestructurar el programa de aprendizaje, desde la educación infantil hasta el fin de la educación secundaria. No se deben dejar de lado las asignaturas básicas como por ejemplo las matemáticas o la literatura, pues otorgan un bagaje cultural necesario para acceder a los estudios superiores. Pero consideramos que se deberían introducir asignaturas con cierto contenido psicológico, dando cabida a la explicación de la evolución de la personalidad, de problemas como la baja autoestima, inseguridad, mobbing, marginación, etc. y estrategias para detectar y aprender a superar estos conflictos para así adquirir una inteligencia emocional que les permita alcanzar la concentración necesaria para los estudios y no sucumbir a la rebeldía destructiva.
También debería ser fundamental que, durante los distintos cursos de la ESO, se realizaran talleres centrados en distintos oficios: restauración, artes visuales, artes escénicas, imagen y sonido, etc., para encauzar y motivar a aquellos alumnos que por distintos motivos no son capaces de adaptarse al sistema educativo establecido y puedan tener otras vías de integración, evitando así en gran medida el abandono y fracaso escolar.
Para concluir, confiamos en que el papel del educador es fundamental para el alumno, pero no tanto en el sentido estricto, sino sobretodo como formadores de personas con aptitud y actitud para enfrentarse a los retos que les puede presentar la vida en todos los sentidos. Es por ello que, por un lado, es necesario que los distintos profesores traten de que las materias impartidas, por muy pesadas que sean, adquieran un tinte divertido y dinámico para fomentar la motivación y aprendizaje de los contenidos de un modo más permanente y eficaz. Y por otro lado, se instauren en los centros educativos un mayor número de psicólogos y educadores sociales, no sólo para dar apoyo a aquellos alumnos que se están quedando atrás, sino también para impartir asignaturas o talleres relacionados con la evolución personal y todos aquellos problemas en los que los alumnos puedan verse implicados -tanto en el momento presente como en el futuro- en el ambiente escolar, familiar o social. De este modo se les enseñará a los niños no sólo cómo sumar o redactar correctamente, sino algo más importante, cómo ser felices.
Hola chicas,
ResponderEliminarSiguiendo con la evaluación de los blogs quería comentaros sobre vuestros trabajos. El cuadro resumen que habéis elaborado ha recogido perfectamente todas las teorías del desarrollo y era muy claro en cuanto a su formato. Por otra parte, vuestra reflexión era muy interesante pues habéis puesto de manifiesto las diferencias individuales de cada persona y su importancia a la hora de llevar acabo procesos de aprendizaje, pero os habéis desviado un poco de la pregunta que se os lanzaba ¿Puede acelerarse el aprendizaje? Y de ser así, ¿es conveniente hacerlo?. Aun así buen trabajo.
Saludos
SARA