viernes, 14 de enero de 2011

Tribus urbanas: Los emos


La necesidad de pertenencia a un grupo, en mayor o menor medida, es una característica inherente a la raza humana. Esta necesidad está presente en las distintas etapas del desarrollo, pero es en la adolescencia cuando adquiere mayor relevancia. Es en este periodo en el que a la mayoría de los humanos les surge la toma de decisión de incluirse en uno u otro grupo social, que denominaremos tribus urbanas. La pertenencia a estos grupos, la mayoría de las veces, suele carecer de permanencia, pues conforme la persona va madurando tiene unas características muy distintas a los años anteriores y necesita formar parte de otro grupo social más acorde con éstas.

En este caso tomaremos como ejemplo la tribu social denominada “Los emo”. Como nos dice el artículo, los emo se caracterizan por su actitud depresiva y negativa hacia la vida, con una sensibilidad extrema que les lleva incluso a herirse a ellos mismos (cortes en los brazos o piernas).  Su estilismo está caracterizado por la predominancia del color negro con toques generalmente de rosa fucsia, maquillaje exagerado (incluso en chicos) y el pelo en parte planchado y  encrespado cubriéndoles parcialmente (o en ocasiones totalmente) la cara.

Pese a que el origen de esta tribu tiene una base musical (surgimiento del emo-core en Washington a mediados de los 80, una vertiente del post-hardcore caracterizada por una mayor carga emocional en las letras), en los últimos años ha derivado en una transformación extrema de su identidad “sensible y emocional”, hasta el punto de que muchos de los grupos musicales anteriormente conocidos como emo huyen de esta denominación.

Teniendo en cuenta de que dentro de cada tribu hay distintos niveles y vertientes, los jóvenes que integran esta tribu social, aunque en el artículo se hace hincapié en ello, no tienen por qué haber vivido experiencias traumáticas en su infancia o familia, en la mayoría de los casos simplemente exageran (y en ocasiones inventan) los momentos duros de toda su experiencia de modo que resulte acorde con el grupo social que integran. Son muy sensibles y suelen centrar su existencia en el amor o en la carencia de él, y no dudan en escribir textos extremadamente románticos a su “amado/a”, hacer apología del suicidio o hacerse tatuajes con cuchillas en distintas partes del cuerpo.

La necesidad de los adolescentes de formar parte de un grupo social suele surgir como acto de rebeldía hacia el mundo autoritario (generalmente de los padres o de al escuela), así como para hacerse diferenciar del resto, aunque paradójicamente están adquiriendo una apariencia en masa idéntica con su mismo grupo social. Formando parte de un grupo social también consiguen sentirse aceptados, útiles y especiales entre sus iguales.

Para finalizar, estas características son comunes a todos los grupos sociales que surgen en la adolescencia, desde los nerd, los bakalas, los raperos o los mods. Cada uno tiene unas características muy distintas pero todos surgen como contraposición a otros grupos sociales, como necesidad de identidad y pertenencia y para compartir los gustos comunes. Cabría destacar que suelen determinar niveles culturales distintos debido a los intereses de unos u otros. Como ejemplo e intentando no generalizar, mientras que los nerds, los rockeros y los mods (a pesar de sus diferencias y rivalidades) sienten una gran curiosidad por adquirir cultura tanto musical como cinéfila o artística, los bakalas suelen centrar sus intereses en la música que en concreto escuchan (música electrónica sin letra o con letra carente de contenido), y suelen verse envueltos en mayor medida que otros grupos en la rebeldía extrema y en muchos casos la delincuencia (violencia, drogas, etc.). Hay que puntualizar que el consumo de las drogas, a pesar de la mayor información que caracteriza a la sociedad actual, está cada vez más extendido entre los adolescentes y en edades más tempranas, teniendo más incidencia en unas tribus sociales que en otras pero que puede darse en cualquiera de ellas en mayor o menor medida, visto también como un medio de pertenencia al grupo.

1 comentario:

  1. Una de las claves del desarrollo del individuo es su pertenencia a un grupo o sociedad con una determinada cultura, de ahí, como bien decís al principio sentimos una necesidad de pertenencia a un grupo, y esta en mayor o menor medida, es una característica inherente a la raza humana. Esto, podemos decir, que se ve agravado en una etapa en la que se le considera un niño en muchos aspectos y un adulto en muchos otros, sintiendo la necesidad de encontrar un hueco o su sitio en esa nueva sociedad a la que se introduce y que hasta entonces lo "protegía" al considerarlo menor. Otra de las ideas claves que comentáis es la paradoja entre esa búsqueda de su identidad y la aceptación de una identidad en masa al pertenecer a un determinado grupo social. Muy buen trabajo.
    Saludos
    SARA

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